martes, 18 de agosto de 2009

El arroz... y el pan


Hoy hace exactamente un mes que dejé puesta mi última entrada en el blog. Normalmente escribo en fin de semana y, desde que volví de mis vacaciones, los fines de semana han estado bastante ocupados. Así que hoy me pongo a escribir de nuevo para no perder definitivamente la costumbre.
Hoy os quiero contar sobre el arroz. No sé la producción de arroz de Filipinas, y además no pretendo aburrir con datos, pero sí sé que Filipinas es el primer país importador mundial de arroz. Se come arroz todos los días y muchas veces. Como hecho significativo, baste decir que "arroz" se dice 'kanin' y que además significa "comer" (aunque el término para comida es 'pagkain'). Yo ya me he acostumbrado y tomo una ración diaria pero, claro está, lo alterno con pan. Hay gente que me mira con tristeza cenar un bocadillo (mi cena favorita para salir del paso); los camareros de "Casa Armas" en Malate me preguntan algunas veces, "¿esa es su cena?" con cara de incredulidad. Y es que en la dieta filipina -y de otros muchos países del área- el arroz es imprescindible. El pan (=tinapay, en tagalo) se come, si acaso, como 'meryenda' que son las pequeñas colaciones que los filipinos hacen entre las comidas mayores. Yo siempre digo que el pan es lo mismo que el arroz, pero estoy seguro de que nadie me cree. Hay que reconocer que el arroz blanco tiene un sabor y textura lo suficientemente neutro como para acompañar cabalmente a casi todos los platos. Mi semana laboral pasa entre comer platos españoles en el Casino Español, pasta en la pequeña cafetería del Instituto y, por lo menos dos veces en semana, arroz con algo de 'ulam' (carne, pescado, pollo, verduras, etc) en Dell's, un restaurante de comida filipina que cae cerca del Instituto. En fin, a los que no coméis arroz con esta cadencia, os animo a que, de vez en cuando, probéis a sustituir el pan por arroz blanco para acompañar vuestros platos. Está riquísimo y es muy sano, aunque aquí tiene fama de hacer "barriga". Os dejo con una magnífica foto de las plantas de arroz en el campo.

domingo, 19 de julio de 2009

Bayanihan


Ya estoy otra vez en Manila volviendo a la cruda realidad del trabajo bibliotecario. Las vacaciones quedaron en el archivo de la memoria en la carpeta de 2009. Manila me ha recibido con una semana de lluvias de las que hacen época.

Hoy os quiero comentar un término filipino que me admira mucho y me gusta más. El 'bayanihan' es, más que un concepto, una actitud. Es un término derivado de la palabra 'bayan' referido a una nación, una ciudad o pueblo o a una comunidad. Esta actitud supone un espíritu de comunidad en la que se unen esfuerzos para conseguir un objetivo común o particular. Es una especie de voluntariado pero, sobre todo, supone una admirable actitud de solidaridad. El origen del término viene de una tradición filipina que hacía que, cuando una familia se trasladaba de casa, gente de la vecindad se prestara voluntariamente para ayudar. Consistía en llevar literalmente la casa a un nuevo lugar mediante troncos de bambú.

No sé si decir "el" o "la" 'bayanihan' porque no sé si considerarlo un espíritu o una actitud. Lo que si es verdad es que en su vida diaria los filipinos -al menos los de las clases populares- mantienen siempre esta actitud o espíritu. Ayudan a limpiar un campo, a reparar un tejado, a pintar una habitación, a empujar un coche que no arranca, etc. Son extremadamente solidarios para con sus vecinos, familia, amigos, etc. y, cuando están fuera de su país, con cualquier otro filipino. Todo dentro de una gran camaradería y complicidad y con mucha alegría y haciendo chistes. Admirable.

miércoles, 8 de julio de 2009

Cumpleaños feliz!!!!!


Como todos los años, después de San Fermín, llega mi cumpleaños. Nos os cuento a qué edad llego porque me da la risa. Bueno, que espero toda clase de felicitaciones, parabienes y valoraciones varias. Desde este blog me felicito a mi mismo y me deseo cumplir muuuuuchos más.

jueves, 25 de junio de 2009

Contento en Badajoz


Sigo con mis vacaciones en Badajoz. Sé que tengo el blog un poco abandonado pero es que, aunque yo creía que iba a tener más tiempo para escribir, los acontecimientos se suceden y no me dan oportunidad. Desde que he llegado no he parado de hacer cosas. Y lo bueno es que todo pasa de manera agradable. Como tiene que ser en vacaciones. Es decir, que estoy contento en Badajoz (justamente hoy es el ecuador de mi estancia en mi tierra). Algunos de vosotros sabíais que en Manila, un mes antes de venirme a España, comencé a sentir un dedo del pie entumecido. Allí me lo traté por si era a causa de alta concentración de ácido úrico, pues bien, ha resultado ser algo neurológico -un pinzamiento o algo así- que viene desde el 'matahogazo' (=fatiga extrema, en Extremadura) de la celebración del Día del Libro en abril. Llevo dieciséis inyecciones. Ahora parece que me siento el dedo.

Todo esto no quita para que esté pasando una magnífica Feria de San Juan en Badajoz. Hemos salido varias veces y he probado de todos los productos de la tierra. A los españoles no hace falta explicaros que los productos de la tierra extremeña están muy ricos, je, je. A los filipinos deciros que algunos de esos productos se venden en las mejores tiendas de 'deli' del mundo. En fin, insisto, que estoy contento. Os dejo con una foto tomada el pasado lunes a las 8 de la tarde, a la vuelta de haber estado comiendo y copeando en la feria de día en el casco antiguo de Badajoz. El edificio es el de los antiguos almacenes "La Giralda", un edificio regionalista de los '30 que está junto a la ermita de la Patrona de Badajoz, Nuestra Señora de la Soledad (a la derecha). También se pueden observar algunas vallas correspondientes al incomodísimo Plan E. ¡Ah!, la foto no es mía, es de Antonio Serrano.

jueves, 11 de junio de 2009

Callejeros viajeros de la Cuatro en Manila


Estoy en Badajoz. Pero os sigo hablando de Manila. En esta ocasión quiero contaros lo que no es Manila.
Navotas no es un cementerio donde vive la gente, sino que es una de las ciudades de Manila Metropolitana donde 250.000 personas viven a base de trabajar todos los días. Y trabajar muy duramente, muchas de ellas levantándose a las 5 de la mañana y llegando a casa a las 9 de la noche
Divisoria nos es un mercado en el que seguro que te roban. Es un mercadillo donde puedes encontrar de todo a muy buen precio y en el que, seguramente, se roba menos que en el Rastro en Madrid.
Quiapo no es un centro de creencias sincréticas y chamanes. Quiapo gira alrededor de una hermosísima iglesia en la que las creencias de los manileños se desbordan como en miles de lugares en el mundo.
Makati no es un sitio donde los españoles se dedican a tener pisos con prostitutas. Ni es un sitio donde viven ricos ignorantes a quienes les parece un atrevimiento gracioso decir 'cunnilingus'. Makati es una ciudad de Metro Manila con las mejores tiendas de casas internacionales, algunas de las cuales no están abiertas en España.
Basten estos pocos ejemplos para ilustrar lo que no es Manila y, no digamos, Filipinas.
Ya os decía al principio que estoy en Badajoz. Definitivamente tengo que confesaros mi admiración por Beethoven y hoy no me he podido resitir a escuchar la Novena de cabo a rabo. Yo soy brahmsiano desde hace mucho tiempo, contraponiendo mis criterios a los wagnerianos, sin dejar de reconocer que algún Wagner -como por ejemplo la obertura de la Tannhauser- me ayuda en determinados momentos. También os confieso mi gusto por Schubert y su magnífico piano y canto. Pero, repito, hoy tocaba Beethoven y, escuchándolo, le daba vueltas a la cabeza sobre la capacidad democrática de la música entre todas las artes. Por poner un par de ejemplos, a la Novena de Beethoven pueden acceder millones de personas, mientras que al 'Partenón' o a 'Las señoritas de Avignon' sólo los que tengan posibilidad de visitar Atenas o Nueva York respectivamente.

Pues bien, en las antípodas de la democracia, hay periodistas que son unos iletrados que trabajan con métodos fascistas de discriminación para conseguir ganar audiencia. Todo les vale, se documentan en google o en el teléfono, no contrastan la información y terminan, con una pueril inconsciencia, haciendo un adefesio de reportaje que hace más daño que gracia. Lo único que tendrían que hacer es leer un poco. O mucho.

¿Cómo es posible que siempre que se habla de determinados países sólo se refieran los tópicos negativos más manidos? Es una inmensa injusticia.

Los blogueros de este sitio sabéis que no es mi tono. Pero para quedarme a gusto y desde mi profundo cariño por Filipinas, termino esta entrada con el único calificativo que me merecen estos "informadores". ¡Imbéciles!

viernes, 29 de mayo de 2009

Del 5 al 30


Pues he estado desde el 5 hasta el 30 de mayo sin escribir. Han sido unas semanas de mucho ajetreo, en la biblioteca y fuera de la biblioteca. Hoy lo primero que tengo que hacer es desearle mis felicidades al Maestro. El Maestro se llama Fernando y es uno de mis mejores amigos. Él no lee el blog pero si alguien quiere encuadernar un libro, yo puedo hacer de intermediario. En cuanto llegue a Badajoz nos tenemos que ir a Borba (Portugal), al Lisbeto, a comernos un bacalao Sé de Pipo (o Bacalao Lisbeto), el mejor bacalao del mundo.

Y ahora os hablo de mi viaje. Salgo dentro de unas horas hacia Madrid. Como ya os he comentado, estaré en Madrid hasta el día 5 de junio y, después, seguiré mis vacaciones en Badajoz. Desde allí os enviaré mis crónicas sobre Badajoz y sobre los días de decanso. Se supone que tendré más tiempo para escribir en el blog. Prometo contestar todos los comentarios que habéis escrito y que están sin contestar. Bueno, que estoy haciendo la maleta. Os dejo con una foto del avión que me lleva a España.

martes, 5 de mayo de 2009

Manny Pacquiao


Lo primero que tengo que hacer es pediros disculpas por haber vuelto a tardar en escribir en el blog. Las consecuencias del Día del Libro me han tenido y me tienen entretenido todavia. Hoy os hablo del personaje más popular de Filipinas en estos momentos. Manny Pacquiao es un boxeador. Pero no es un boxeador cualquiera porque ostenta el título de campeón del mundo en pesos ligeros (no sé si se escribe en singular o en plural). Es todo un ídolo en Filipinas y cuando pelea el país se paraliza. El pasado domingo luchó en Las Vegas con Hatton y lo dejó K.O. en el segundo asalto. Para mi gusto este Hatton descuidó mucho la defensa ante un púgil tan peligroso como Pacquiao. Es una lata porque no lo retransmiten en abierto por lo que sólo se puede ver en directo comprando el pago por visión y cuando lo ves en diferido el combate va lleno de publicidad con unos espacios muy largos entre un round y otro (aunque, en esta ocasión, sólo hubo lugar a un descanso). A mí me recuerda cuando pequeño veía los combates de José Legrá o Urtain; también España se paralizaba cuando había buenos boxeadores. La revista norteamericana Time lo ha incluido recientemente en la lista de las cien personas más influyentes del mundo, entre las que sólo hay dos españoles: Rafael Nadal y Penélope Cruz. En mi opinión, no creo que haya ni en la política, ni en el cine o música, ni en la sociedad en general en Filipinas, un personaje con más popularidad que Manny "Pacman" Pacquiao. Os dejo con una foto de uno de los recibimientos dispensados a Pacquiao a la vuelta de una de sus numerosas victorias en campeonatos.