
El otro día me decía Mª José que comentase algo de cómo se celebra la jornada de los difuntos en Japón. Por lo que he podido saber, la celebración se hace en el mes de agosto, en lo que se llama la semana de Obon. Durante una semana se acude a los cementerios y se adecentan los enterramientios de los seres queridos -igual que en Filipinas y en España- y, como costumbre, se encienden candelas para guiar con el humo a los que ya fallecieron para que puedan orientarse y llegar hasta donde está su familia o amigos. También hacen figuritas a base de verduras. Por ejemplo, con una berenjena hacen un caballito para que el difunto se monte. Pero estas costumbres tienen sus matices según las prefecturas (provincias) japonesas (no sólo vamos a tener diferencias regionales en España). Ya os comentaba el año pasado que en Filipinas, la fiesta de Todos los Santos (Undas) y la de los difuntos (Araw ng maga patay) se celebran por todo lo alto, se acude durante esos días (e incluso se pernocta) a los cementerios pero, además de adecentar los enterramientos, se come, se juega a las cartas, se oye música, etc. y se pasa el día con los que ya no están. Aquí os dejo con una foto de un mausoleo chino (por dentro tienen cocina, sala, baño, todo completo. Algunos tienen también karaoke) del cementerio de la Loma en Manila.

