
Lleva lloviendo tres días seguidos. Quizás haya sido el fin de semana más mojado en los tres años y medio que llevo en Manila. Es el monzón. Pero vaya monzón. Como nunca. El viernes se inundó la calle del Instituto porque llovió sin parar hora y media. Pero, sin parar sin parar tropicalmente hablando. No me veas. Sólo con cruzar el patio 15 metros para ir a comer me puse como una sopa y eso que era con paraguas. Estoy hablando del viernes, pues bien, ahora, que ya va el lunes bien vencido, sigo oyendo llover. Lo peor es que parece que no va a cambiar mucho en unos días. Son lluvias que vienen por el suroeste, parecido a cuando entra la lluvia por el Golfo de Cádiz y ataca en Extremadura, como pasó en la riada de Badajoz en 1997 (que en paz descansen las víctimas). Si hacéis un click y ampliáis la foto que os pongo podréis observar que la masa de nubes que está encima de Luzón gira al contrario de las agujas del reloj y trae las lluvias del suroeste. Pero es que lleva ahí un montón de días.





