sábado, 4 de septiembre de 2021
¿Lo retomo?
Estoy pensando en volver a escribir aquí en mi blog. Lo que pasa es que ahora ya hay mucho facebook escribiendo sobre Filipinas. Para mí es curioso ver cómo muchos filipinos no conocen su país.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Apagón del facebook
Aquí está Manolo Pérez. Vamos para un año sin comunicarnos a través de este blog. Como comprenderéis, la razón de no escribir no ha sido otra que la pereza. Pero también se ha unido el hecho de que, durante estos meses, me he comunicado con vosotros más por el facebook que por aquí. Y ha llegado un momento en que me he dado cuenta de que el facebook me quitaba tiempo, mientras que este blog me había proporcionado la posibilidad de manteneme comunicado con la gente sin tener que estar todo el día pendiente de qué he dicho o qué han dicho.
Retomo el blog una vez que he apagado el facebook. Y es que no quiero seguir poniendo fotos, dándole a "me gusta", anunciando muertes, poniendo canciones del año catapún, siguiendo causas, diz que comiendo maravillosos platos, siguiendo, en fin, lo que nos han dicho que hay que hacer en las "redes sociales".Y -lo que es peor desde mi atusada misantropía- recibiendo opiniones disparatadas de mis amigos de facebook.
Ahora vamos a seguir contando cosas de Japón y, también, de Filipinas y de España que para eso las conozco medio bien. No seré yo quien pretenda hacer otro blog sobre Japón en español porque eso ya está hecho. Nada más que hay que acercarse al de Héctor García que es el mejor blog que hay en español sobre Japón. Pero, eso sí, no me voy a quedar con las ganas de contar aquí -cada vez que se me ocurra- lo que yo voy viendo y viviendo en este país que tan maravillosamente me cobija desde hace casi tres años.
En septiembre de este año, tres años. Se dice pronto. Manolo Pérez es de buen conformar y lo de Japón lo lleva con sus más y su menos. Pero, después de estos casi tres años, tengo que decir que aquí se vive muy bien. Incluso los que no hablamos japonés (entiéndase, los que hacemos por entendernos. Porque en esto de los idiomas no hay que ser cuadriculados). Tengo que agradecer muchísimo a mis amigos japoneses la paciencia que tienen conmigo a la hora de intentar comunicarse. Al final, nos entendemos. Por tanto, yo recomiendo venir a Japón con la cabeza abierta a que no te entiendan y verás como te empiezas a sentir bien desde el momento en que la inmensa mayoría de la gente hará un esfuerzo para sacar su inglés de la escuela o del bachillerato para poder darte una respuesta. Y si les hablas en español, terminarán usando la expresión que hayas utilizado.
En fin, esta entrada está hecha con la intención de obligarme a volver. A ver si lo consigue. No nos comprometemos a nada. Ni yo, ni vosotros. Yo intentaré escribir. Me gustaría que vosotros intentaseis comentar. Como siempre.
Os dejo con una versión un poco especial del logo del "me gusta" de facebook.
Retomo el blog una vez que he apagado el facebook. Y es que no quiero seguir poniendo fotos, dándole a "me gusta", anunciando muertes, poniendo canciones del año catapún, siguiendo causas, diz que comiendo maravillosos platos, siguiendo, en fin, lo que nos han dicho que hay que hacer en las "redes sociales".Y -lo que es peor desde mi atusada misantropía- recibiendo opiniones disparatadas de mis amigos de facebook.
Ahora vamos a seguir contando cosas de Japón y, también, de Filipinas y de España que para eso las conozco medio bien. No seré yo quien pretenda hacer otro blog sobre Japón en español porque eso ya está hecho. Nada más que hay que acercarse al de Héctor García que es el mejor blog que hay en español sobre Japón. Pero, eso sí, no me voy a quedar con las ganas de contar aquí -cada vez que se me ocurra- lo que yo voy viendo y viviendo en este país que tan maravillosamente me cobija desde hace casi tres años.
En septiembre de este año, tres años. Se dice pronto. Manolo Pérez es de buen conformar y lo de Japón lo lleva con sus más y su menos. Pero, después de estos casi tres años, tengo que decir que aquí se vive muy bien. Incluso los que no hablamos japonés (entiéndase, los que hacemos por entendernos. Porque en esto de los idiomas no hay que ser cuadriculados). Tengo que agradecer muchísimo a mis amigos japoneses la paciencia que tienen conmigo a la hora de intentar comunicarse. Al final, nos entendemos. Por tanto, yo recomiendo venir a Japón con la cabeza abierta a que no te entiendan y verás como te empiezas a sentir bien desde el momento en que la inmensa mayoría de la gente hará un esfuerzo para sacar su inglés de la escuela o del bachillerato para poder darte una respuesta. Y si les hablas en español, terminarán usando la expresión que hayas utilizado.
En fin, esta entrada está hecha con la intención de obligarme a volver. A ver si lo consigue. No nos comprometemos a nada. Ni yo, ni vosotros. Yo intentaré escribir. Me gustaría que vosotros intentaseis comentar. Como siempre.
Os dejo con una versión un poco especial del logo del "me gusta" de facebook.
lunes, 3 de septiembre de 2012
En Tokio nadie se choca
La última entrada se hizo cuando el verano comenzaba y ha pasado mucho tiempo desde entonces. De hecho ha pasado prácticamente todo el verano. Personalmente, me dio tiempo a estar en Badajoz, no pasar mucho calor y volver a Tokio para llegar al infierno de humedad, calor y cigarras que es el agosto tokiata. Pero también durante este tiempo ha habido unas prolongadas inundaciones en Luzón y un fuerte terremoto en las Visayas. Filipinas no deja de ser castigada por la naturaleza, pero la naturaleza de los filipinos hace que salgan adelante.
El final de agosto en Tokio es tiempo de fiestas. Fiestas de barrio que se parecen mucho a las de los barrios de Badajoz. La que aparece en la foto es de la fiesta del fin de semana pasado en Azabu Juban. Todo el mundo echado a la calle con centenares de puestos de comida y bebida con precios bastante asequibles para lo que es Tokio. Me gusta la manera de divertirse que tienen los japoneses. Algunas veces se raya el botellón, pero siempre existe ese orden japonés que hace que las cosas no pasen a mayores. Yo había pasado el sábado en el autobús camino de mi cena en Roppongi y, al ver la multitud pasándolo bien, decidí asistir a la fiesta el domingo. La verdad es que el bullicio era demasiado para mí, lo que me confirma el avance de la edad pero, como "quien tuvo retuvo", sobreviví a la muchedumbre y pude disfrutar de la celebración. Una cosa que me admira de Tokio es que aunque haya mucha -muchísima- gente nadie se choca con nadie, nadie te roza, nadie empuja. Pareciera que, estando acostumbrados, como están, a ser muchos, hubieran instituido un sistema para poder organizarse sin avasallar. Tengo para mí que todo consiste en ir pendiente de tu velocidad y de la de los que se interponen en tu camino. En serio, es llamativo que no pase nada.
Ahora empezamos el curso escolar y vamos a intentar mantener todo el ritmo de actividades en la biblioteca a pesar de los famosos recortes, que también han llegado hasta Tokio. A ver si España espabila de una vez y empezamos a levantar cabeza porque, como oía en Badajoz a principios de verano, "la cosa está 'mu' mala".
También os dejo una foto de una buena amiga luciendo su kimono el día de la fiesta de Azabu Juban.
El final de agosto en Tokio es tiempo de fiestas. Fiestas de barrio que se parecen mucho a las de los barrios de Badajoz. La que aparece en la foto es de la fiesta del fin de semana pasado en Azabu Juban. Todo el mundo echado a la calle con centenares de puestos de comida y bebida con precios bastante asequibles para lo que es Tokio. Me gusta la manera de divertirse que tienen los japoneses. Algunas veces se raya el botellón, pero siempre existe ese orden japonés que hace que las cosas no pasen a mayores. Yo había pasado el sábado en el autobús camino de mi cena en Roppongi y, al ver la multitud pasándolo bien, decidí asistir a la fiesta el domingo. La verdad es que el bullicio era demasiado para mí, lo que me confirma el avance de la edad pero, como "quien tuvo retuvo", sobreviví a la muchedumbre y pude disfrutar de la celebración. Una cosa que me admira de Tokio es que aunque haya mucha -muchísima- gente nadie se choca con nadie, nadie te roza, nadie empuja. Pareciera que, estando acostumbrados, como están, a ser muchos, hubieran instituido un sistema para poder organizarse sin avasallar. Tengo para mí que todo consiste en ir pendiente de tu velocidad y de la de los que se interponen en tu camino. En serio, es llamativo que no pase nada.
Ahora empezamos el curso escolar y vamos a intentar mantener todo el ritmo de actividades en la biblioteca a pesar de los famosos recortes, que también han llegado hasta Tokio. A ver si España espabila de una vez y empezamos a levantar cabeza porque, como oía en Badajoz a principios de verano, "la cosa está 'mu' mala".
También os dejo una foto de una buena amiga luciendo su kimono el día de la fiesta de Azabu Juban.
domingo, 24 de junio de 2012
San Juan y viaje
Hoy es el día de San Juan. En este blog he hablado mucho de Filipinas y un poco de Japón. Pero, como los blogueros asiduos sabéis, yo soy de Badajoz (España). San Juan es el patrón de Badajoz y en estos momentos la ciudad está de fiesta. Yo me voy a unir a la fiesta dentro de un par de días porque ya he empezado mis vacaciones de verano y mañana salgo para mi tierra.
Los japoneses son curiosos por naturaleza y cuando les digo que soy de Extremadura, de Badajoz, enseguida me preguntan cosas porque es, como para muchos españoles, un sitio que no conocen. Yo los animo diciendo que si quieren ver la España real, es decir, no la del turismo, etc. mejor que visiten Badajoz. Badajoz es una ciudad muy manejable, cómoda, con buenos servicios porque es una ciudad fronteriza y, por tanto, comercial. Pero, sobre todo, es preciosa y cargada de historia, y cada vez más recuperada después de haber pasado unos años abandonada por la desidia de los propios pacenses. Ofrece al visitante multitud de ángulos que ver y fotografiar y, como ya he dicho antes, a su belleza une el hecho de sentirte cómodo en el paseo y en el descanso. Además, mantiene la hospitalidad española intacta. Nuestros vecinos de Portugal saben bien lo que es disfrutar de un día de compras en Badajoz.
En fin, felicidades a todos los pacenses y a pasarlo muy bien en estos días de Feria. Yo llego en un par de días...
Os dejo con esta pequeña talla de San Juan Baustista, un marfil filipino de los muchos que se conservan en la Catedral de Badajoz.
Los japoneses son curiosos por naturaleza y cuando les digo que soy de Extremadura, de Badajoz, enseguida me preguntan cosas porque es, como para muchos españoles, un sitio que no conocen. Yo los animo diciendo que si quieren ver la España real, es decir, no la del turismo, etc. mejor que visiten Badajoz. Badajoz es una ciudad muy manejable, cómoda, con buenos servicios porque es una ciudad fronteriza y, por tanto, comercial. Pero, sobre todo, es preciosa y cargada de historia, y cada vez más recuperada después de haber pasado unos años abandonada por la desidia de los propios pacenses. Ofrece al visitante multitud de ángulos que ver y fotografiar y, como ya he dicho antes, a su belleza une el hecho de sentirte cómodo en el paseo y en el descanso. Además, mantiene la hospitalidad española intacta. Nuestros vecinos de Portugal saben bien lo que es disfrutar de un día de compras en Badajoz.
En fin, felicidades a todos los pacenses y a pasarlo muy bien en estos días de Feria. Yo llego en un par de días...
Os dejo con esta pequeña talla de San Juan Baustista, un marfil filipino de los muchos que se conservan en la Catedral de Badajoz.
miércoles, 11 de abril de 2012
Final de sakura
Hemos llegado al final de sakura. Yo había prometido poner fotos aquí de cómo han estado los cerezos y en este enlace podéis ver los que hay cerca de mi trabajo: Sakura en Youtsuya - Koojimachi
Este año solo han durado una semana y, aunque teníamos previsto hacer un hanami para el 1 de abril, tuvimos que celebrar la fiesta de los cerezos el domingo siguiente que ha sido el pasado, es decir, el 8 de abril. El hanami consiste en ir a celebrar con la familia o con los amigos el hecho de que los cerezos están en flor. Se coloca una manta o una esterilla y se sigue una cosa parecida a lo que en algunas partes de España llamamos romería. Se come, se bebe y se charla. Hay algunas diferencias, que para mí son ventajas, como por ejemplo que no se oyen músicas de radiocasetes a todo volumen -ni a ningún volumen-, radios con el carrusel deportivo, no se hacen barbacoas porque ya se lleva todo cocinado, y otras que son inconvenientes como el hecho de sentarse en el suelo y tener que quitarse los zapatos, o lo que lleves puesto, para poder estar en la esterilla de plástico. En el enlace de sakura en Yotsuya podéis ver un par de fotos del hanami que hicimos el pasado domingo en Shiba Park y podéis comprobar el ambiente de romería.
Pero realmente lo de los cerezos va mucho más allá de lo del hanami. Es todo un símbolo para celebrar que ha llegado la primavera y con ella la renovación de la vida. Incluso, según me contaba Nana ayer, la caída de los pétalos tiene su nombre "sakura fubuki" (tormenta o nevada de pétalos de flores de cerezo) y es que es realmente como una nevada.
Por lo demás, la vida de Tokio sigue su ritmo y Manolo Pérez continúa descubriendo cada día cosas que le siguen asombrando y, otras veces, cosas que conociendo ya un poco el paño le parecen tan normales una vez conocidas. También es verdad que Tokio en ocasiones se muestra demasiado trepidante y que hace falta un poco de huelgo para poder centrarse y seguir adelante sin acumular mucho estrés. De todas formas yo de natural soy más bien tranquilo aunque -por ejemplo ahora- de vez en cuando me lleven los demonios cosas como lo de la crisis de la deuda.
En fin, a ver si la próxima vez escribo en el blog con menos de un mes de separación entre entrada y entrada.
sábado, 10 de marzo de 2012
Domingo de sol en Tokio
Escribo a estas horas de hoy 11 de marzo para recordar el malhadado día del terremoto de 2011 en Japón. Aquel día había una luz gris, y hoy el sol luce por todas partes. Este ha sido un año un poco complicado pero, seguramente por la propia capacidad de recuperación de Japón, lo hemos pasado de manera bastante soportable. Hay que tener en cuenta que la central de Fukushima sigue sin ser completamente enfriada y que todavía hay muchas centrales nucleares apagadas mientras el debate sobre la energía nuclear persiste. Ayer mismo hubo una manifestación ante las oficinas de la agencia nuclear japonesa. Por otro lado, hoy en la prensa se critica duramente a la compañía eléctrica TEPCO por la lentitud en pagar las indemnizaciones a los afectados por el desastre nuclear.
Durante todo el año los compañeros japoneses nos han ido informando de las noticias a los que todavía ni entendemos la televisión ni podemos leer los periódicos en japonés. En mi opinión, los japoneses llevan esta situación con una mezcla de ánimo, espanto y resignación. Cada vez que la tierra tiembla -que sigue siendo muchas veces- los japoneses se miran unos a otros y en sus caras se ve un interrogante, como pensando: ¿será este? Los 'gaijin' nos mostramos más tranquilos, seguramente por ignorantes. Han sido muchas las veces que en la sala de lectura de mi biblioteca he sido yo, un español, quien ha tranquilizado a los usuarios. Los japoneses esperan algo y eso a mí me mosquea mucho. Pero lo llevo bien. Entre otras cosas por la estadística. El terremoto del 11 de marzo de 2011 tuvo una intensidad de 7 grados en Tokio. Si aquí no se cayó ningún edificio, seguramente aquí es uno de los lugares más seguros del mundo para pasar un terremoto de esta intensidad, si tuviera que volver a vivirlo.
Por lo demás, la vida está normalizada. La capacidad que tiene Tokio de hacer compatible la locura con la cordura, el estrés con la relajación, el ruido con el silencio, y tantas otras contradicciones, se mantiene en el día a día. La gente está pensando ya en sakura -yo ya tengo la primera invitación a hanami- y todo se va haciendo con puntualidad con unos tiempos muy marcados, con precisión japonesa.
También hoy es día para recordar a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
El blog está un poco abandonado, pero lo vamos a reanimar porque ya me estoy cansando de escribir en otros sitios. Os dejo con dos fotos de Tokio con sol, hechas aquí, enfrente de mi casa, faltando una hora para que se cumpla un año de aquella tragedia. Que los afectados encuentren consuelo y reparación y que los fallecidos descansen en paz.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Después de mucho tiempo
El pasado lunes, después de mucho tiempo, escribí una nueva entrada para comentar mi viaje de vacaciones a España. No sé que ha ocurrido pero compruebo que esa entrada -que se titulaba como esta- no se ha publicado. Ahora ya escribo desde mi casa en Badajoz, donde paso las vacaciones de Navidad y Año Nuevo.
Han sido muchos meses sin dar noticia. Tampoco es que haya habido nada importante para reseñar y los días han ido pasando sin ponerme al teclado. En esta segunda mitad del año la vida de Tokio ha ido bastante tranquila si exceptuamos los habituales temblores y la falta de solución definitiva a los problemas con la radiactividad. Parece que están a punto de la parada de la actividad en los reactores. A ver si puede ser de una vez. Pero todo ha seguido con el movimiento normal de esa gran ciudad. Se fue la cigarra, llegó el otoño y ahora está empezando el frío.
Ahora estoy en Badajoz pasando las navidades. Llevo tres días aquí y no he parado ni un momento. Y mucho me temo que no voy a parar en unas semanas. De todas formas, a mí me gusta. Ya he comentado en entradas navideñas de otros años que yo soy un convencido de la causa navideña y que llego a emocionarme con algunos de los gestos o circunstancias que se producen durante estos días. Pero no quiero olvidarme de recordar el desgraciado paso del tifón Sendong por el sur de Filipinas y su reguero de muerte y devastación. Siempre igual, siempre los más desgraciados.
Os dejo con una foto del nacimiento que he montado esta mañana en mi casa de Badajoz. En Nochebuena cantaremos villancicos alrededor de este nacimiento y lo celebraremos como manda la tradición. Con el nacimiento os envío mis mejores deseos de una FELIZ NAVIDAD.
domingo, 31 de julio de 2011
El canto de la cigarra en Tokio
Volví de vacaciones hace un par de semanas y la verdad es que poco me acuerdo ya de ellas. Buen tiempo en Badajoz y, como había planeado, sólo en casa y en el bar de la esquina. Aperitivo y siesta, es decir, unas verdaderas vacaciones.
Tokio me ha recibido con un calor sofocante. El "bofetón" que sentí al salir de Narita sólo es comparable con el que te da cuando llegas a NAIA en Manila desde el invierno europeo. Todas las mañanas llego sudando al trabajo y hace falta un rato para recuperar el resuello.
Pues todo este calor es acompañado por el canto de las cigarras. Yo me crié escuchando las cigarras o chicharras en los veranos extremeños, especialmente si salías al campo en julio o agosto. Pero lo de las cigarras de Tokio me tiene impresionado. Tienen un canto potente, monótono como todos los de la cigarras, y suenan por todo Tokio. Bajarse de la estación del metro de Yotsuya a media mañana en julio es todo un espectáculo de sonido. Es como si la naturaleza, en medio de lo urbano, ofreciese una orquesta para cantar su desesperación ante la inclemente temperatura(y humedad). Nana me ha buscado en internet sobre la cigarra que canta ahora, en estos días (más adelante, según me cuenta, hay otras con otros cantos). Aquí os pongo un enlace con la información sobre esta Minminzemi (ミンミンゼミ) que atrona los árboles tokiatas. Lo que pasa es que la información está en japonés pero abajo a la derecha hay un botón para que, si lo pulsáis, podáis escuchar su canto. Este es el enlace:
Os iba a poner la foto de la cigarra como ilustración de esta entrada, pero no me he podido resistir a ilustrarla con una foto del despliegue de jamones y lomo 'doblao' que hay en mi "oficina" de Badajoz. Casi todas las tardes de mis vacaciones pacenses, a la hora del aperitivo, he tenido semejante paisaje por delante. Hasta ganas de llorar me entraban.
Fotografías de Mario Martínez
En el Hotel Mayarì de Calabardina, Águilas (Murcia) expone sus fotografías Mario Martínez. Como quiera que el dueño del hotel es un bloguero principal de este blog, aquí ponemos esta presentación de diapositivas para que todos podamos disfrutar de estas minuciosas fotografías de lo pequeño. Enhorabuena a Joaquín por mantener iniciativas culturales en la costa española y enhorabuena a Mario Martínez por sus bellas fotografías. También podéis acceder al álbum donde se encuentran estas fotografías si pulsáis el enlace ("Mario Martínez") que aparece al pasar el cursor por encima del icono inferior izquierdo de la presentación de diapositivas.
domingo, 19 de junio de 2011
Vacaciones en Badajoz
Bueno, pues aquí llegan mis vacaciones. Dentro de un rato salgo para Badajoz a pasar mis vacaciones anuales. Estaré un poco más de tres semanas. El plan es estar en casa y en el bar de la esquina, es decir, no ir mucho más allá de lo más cercano a mi descanso. Este primer semestre del año ha sido muy complicado por lo que no me apetece moverme mucho, ni playa, ni excursiones, ni nada. Estar en casa. Eso sí, la escapadita a tomar el aperitivo por el barrio no me va a faltar.
Normalmente ilustro estas entradas que hablan de mis viajes a España con la fotografía de un avión de la compañía aérea que me lleva. Esta vez ha tocado a Aeroflot. Es la primera vez que viajo con ellos y la verdad es que se me viene a la cabeza mucho lo de aquellos legendarios 'tupolef' que se caían cada dos por tres, pero entre San Rafael y San Cristóbal y la Virgen de Antipolo -para los filipinos la advocación mariana protectora de los viajes- seguro que llego a buen puerto.
Pero hoy no os dejo con la foto del avión, sino con esta magnífica tapa de atún al manchego y naranja (con su vino blanco -80% macabeo-) que prepara Yoshi en el bar-restaurante Paco Diez en Azabujuban. Delicioso. Totalmente recomendable. Ya os contaré.
lunes, 6 de junio de 2011
El japonés
Un comentarista anónimo decía hace un par de entradas que este blog le parecía algo así como poco movido. Y es verdad. De vez en cuando parece como si fuera imposible escribir nada, no hay tema que desarrollar o las ganas no son las suficientes. Este fin de semana, dentro de esa tónica que me lleva a no desear muchas actividades, me ha dado por darle fuerte al japonés. Pero mucho me temo que no durará largo tiempo este ímpetu por aprender la bella lengua nipona. Estoy con un método a base de 1.000 tarjetas que te llevan a dominar -es un decir- 5.000 palabras y expresiones en japonés. Siempre he escuchado que, en la vida diaria, no usamos muchas más de 1.500 palabras en nuestro vocabulario. Pero la memorización de 1.000 tarjetas no es moco de pavo. Muy animosamente el método recomienda memorizar 20 tarjetas por día y semanalmente repasarlas. Ya veremos porque en este fin de semana se supone que he metido en mi memoria 40 palabras pero dudo mucho que me acuerde de ellas el fin de semana que viene.
La verdad es que a estas alturas del partido no estoy yo como para darle con gran interés al aprendizaje de lenguas pero considero una necesidad conocer al menos un vocabulario básico. Por ejemplo, a los taxisas ya les puedo decir casi de todo (entiéndase sobre las direcciones, etc) pero en cuanto hay una pregunta por su parte ya la hemos liado. Y es que el japonés no es fácil. A esto hay que añadir que la escritura es diferente y por tanto te conviertes en analfabeto a los cincuenta y tantos. Y, claro, eso no me gusta nada, primero por la funcionalidad -hay que estar preguntando constantemente qué pone aquí- y, después, porque yo siempre he sido curioso para las cosas y estar en un país como Japón sin enterarte de la misa la media no me interesa nada. Además, también tengo leído que aprender lenguas es bueno para aplazar ese tipo de enfermedades que te llegan cuando te vas haciendo viejo.
En fin, ya os iré contando cómo va el aprendizaje del japonés.
Os dejo con una foto de unas setas de botón que me prepararon el otro día en el yakitori y que estaban bien ricas. Para degustarlas no hace falta saber japonés.
martes, 17 de mayo de 2011
Blogueros
Hace tiempo que no escribo y es que en Japón hemos tenido la "semana dorada" y hemos gozado de unos días de vacaciones y no era cosa de emplearlos escribiendo en el blog. Aunque ya se han calmado las réplicas, en lo que respecta a radiactividad seguimos en las mismas circunstancias que hace dos meses pero ya no se habla de eso en los medios de comunicación con lo cual parece que nos han dejado tranquilos. Hasta están volviendo los guiris que os contaba que dan la "coña" con las bicicletas. Mejor que todo vuelva a la normalidad, incluso con la llegada de esos indeseables.
Gracias a este blog mucha gente supo de mis cuitas durante los días siguientes a los tristes acontecimientos de Tohoku. En su momento agradecí a todos los blogueros y visitantes sus comentarios llenos de solidaridad y cariño.
Pero hoy quiero personalizar ese agradecimiento en dos blogueros que son fieles a este blog en el que Manolo Pérez pone, de vez en cuando, las cosas que le petan. Además, al cabo del tiempo he descubierto cómo estos dos blogueros coinciden en su afición a la pintura. Así, Mª José me ha enviado una colección de sus "pinturillas" que he subido a picasa para que las podamos disfrutar todos. Mucho me ha gustado su pintura de la que tenemos ejemplos desde el grabado, al óleo y la acuarela, desde la figuración a la abstracción geométrica, desde los colores cálidos a la suavidad cromática. Mucho, si señora, me han gustado sus pinturas. Y, por otro lado, Joaquín quien mantiene el empeño en enriquecer la costa murciana con algo más que playas y, de esta manera, organiza, entre otras muchas actividades, exposiciones de pintura en su hotel. Tanto uno como otra tienen múltiples aficiones que hemos podido ir conociendo en los comentarios de este blog: la música, el teatro, la historia, la literatura, etc.
Las pinturas de Mª José las podéis ver en las diapositivas que van pasando en la cabecera de esta entrada. Y ahora que Lorca en particular y Murcia en general pasan por malos momentos, yo os recomiendo que hagáis turismo por la zona con el fin de contribuir a su recuperación. Nada mejor que recalar en el hotel de Joaquín; en el Hotel Mayarí
sábado, 23 de abril de 2011
En Tokio también llueve
Creo que éste ha sido el primer Viernes Santo de mi vida en que he tenido que trabajar. Por eso no he podido subir al blog el Stabat Mater de Pergolesi según la tradición que había empezado hace unos tres años. Hoy ya es Domingo de Gloria y hace un sol espléndido en Tokio. Pero la noticia ha sido que durante toda la Semana Santa ha estado lloviendo en España, se han suspendido las procesiones y algunos turistas han cancelado sus viajes respectivos. Pues eso, que aquí en Tokio también ha estado lloviendo hasta ayer. Ayer, Día del Libro, mientras llovía desconsoladamente, tuvimos un sábado muy movido en la bibloteca: repartimos rosas, leímos literatura, paseamos a través de los autores y las obras, etc. Un día muy movido, pero de los que te dejan bien satisfecho.
Hoy ha salido un día para pasear. Y viene todo esto para contaros que estoy de acuerdo con la teoría que tiene mi jefe. Él dice que en Tokio hace el mismo tiempo que en Madrid. Si llueve en Madrid, llueve en Tokio. Si hace sol, lo hace en los dos sitios. Por lo pronto, en las páginas del tiempo, veo que hoy también será un día soleado en Madrid, aunque predicen un par de chaparrones.
Como aquí sí está confirmado que es un día soleado, ahora me voy a disfrutarlo como Dios manda, es decir, a una terracita con el aperitivo. Feliz Pascua de Resurrección y feliz soleado domingo para todos.
Os dejo con la foto del aperitivo con su jerez, en la terraza de Viento.
jueves, 21 de abril de 2011
Jueves Santo en Tokio
Hoy ha sido Jueves Santo. Yo he estado trabajando normalmente y a la salida del trabajo he ido a visitar ("visitar los sagrarios" en España o "visitaiglesia" en Filipinas) la iglesia de Kojimachi, al lado de la estación de Yotsuya. Había tanto movimiento como lo puede haber en cualquier iglesia extremeña un Jueves Santo por la tarde o un Viernes Santo por la mañana. Por lo que he leído los católicos suponen un 0,5% de la población de Tokio, y eso es más o menos unas 100.000 personas. Si alguien tiene interés puede ampliar la información en la web de la Archidiócesis de Tokio que tiene una muy buena página con estadísticas de 2009.
No tenemos novedades con respecto a las réplicas porque siguen con puntualidad todos los días. Yo estoy acostumbrado y ahora ¡soy yo quien tranquiliza a los usuarios japoneses de mi biblioteca! En cuanto a la radiación, será que como no se nota, yo ni me acuerdo.
Bueno, que paséis buenos días los que estéis celebrando la Semana Santa y a los demás que vayan muy bien los días de descanso los que los tengáis. Os dejo con una foto que he hecho hoy del "monumento" en la iglesia de Kojimachi.
lunes, 11 de abril de 2011
Tres árboles
El azahar ha llegado a los naranjos de la avenida de Santa Marina en Badajoz que es lo mismo que decir que tanto la belleza de la flor del naranjo como su cálido perfume han llegado a mi calle. Pero hoy he estado de sakura en el parque de Ueno. Aquello era una fiesta. Estaba lleno de gente paseando y haciendo lo que creo se llama hanami que en Ueno era como un botellón pero con un cierto orden (orden japonés, por supuesto). Lo de sakura es todo un fenómeno. Aparte de una belleza poco común, sakura es una oportunidad para que los japoneses celebren su particular fiesta de la primavera. Nana me explicó el otro día que sakura puede significar tanto "el árbol del cerezo en flor" como "la flor en el árbol del cerezo" con lo cual en español podemos decir "el sakura" o "la sakura" y no nos equivocaremos de género. Nunca había visto algo parecido. En mi tierra hay muchos cerezos y, particularmente en el Valle del Jerte, se produce una explosión de belleza similar a esto que sucede en Japón. Lo bueno que tiene aquí es que es en medio de las ciudades, en rincones de los pueblos, en el campo abierto, es decir, en todas partes. Y, todavía más, que lo japoneses saben apreciarlo y celebrarlo.
Hablaba al principio del azahar y es que, cuando está en flor, es una época que merece ser vivida. Me crié con ese olor en primavera y nunca podrá salir de mi memoria. Mientras estuve en Filipinas, aparte de admirar la belleza incomparable de su bosque tropical, quedé enamorado para siempre del 'kalachuchi' un árbol frondoso, de hoja verde recia y con unas bellísimas y delicadas flores blancas con el centro amarillo. Seguramente es el árbol más bonito que conozco. Y, ahora, es el cerezo. Lo de la flor del cerezo en Japón es verdad. Es la delicadeza llevada a los extremos más sutiles. Y como los japoneses saben divertirse pero que muy bien, lo celebran por todo lo alto con buena comida y buena bebida. Este año sakura ha supuesto la renovación de la esperanza para un pueblo que ha pasado y sigue pasando por unos fatales momentos.
Os dejo con tres fotos. Las del kalachuchi y de los naranjos no hacen justicia a la belleza que tienen, además la de los naranjos no está hecha en primavera sino en invierno cuando el fruto está en sazón. Lo siento pero es que eran las únicas fotos que tenía a mano y que estuvieran hechas por mí. La de los cerezos es de hoy en el parque de Ueno en Tokio y de este paseo podéis ver más fotos que he subido en este enlace:
lunes, 4 de abril de 2011
Vuelven los guiris

Parece que ya están volviendo los guiris. Eso quiere decir que esto se va normalizando o que se va normalizando cómo se habla de Japón en el extranjero. Esto se quedó sin 'gaijin' drante la primera semana después del desastre. Recordad que yo también me escapé, pero volví a la semana. Me emocionó cuando en el vuelo de vuelta de Manila el comandante nos agradeció a los pocos extranjeros que volábamos hacia Japón el hecho de que fuéramos para allá y la ayuda que estaban prestando nuestros respectivos países. Bendita cortesía y buena educación japonesa.
Pero como decía al principio, ya se van viendo los guiris otra vez por Tokio. Todavía no han llegado los que dan la "coña" con la bicicleta por las aceras. Me da la sensación de que para algunos era como el paraíso, eso de ir en bici por la acera aun a riesgo de llevarse a alguien por delante, pero eso sí, pensando... ¿y lo moderno que soy que voy en bici por Tokio? En fin que ya volverán y tendremos que ir con veinte ojos para que no nos atropellen.
Según me cuentan, muy posiblemente el fin de semana que viene tendremos sakura. Va a ser mi primera o primer (no se sabe si es femenino o masculino) sakura en Japón y tengo muchas ganas de que llegue. Os lo contaré como mejor pueda.
Ahora os dejo con una foto de la señal que hay junto a los pasos de peatones para las bicicletas.
viernes, 25 de marzo de 2011
Una cruzcampo en Tokio
Vengo de cenar. Hoy era viernes y había que tomar una cervecita. La sorpresa ha sido que en Viento, un bar al que acudo con frecuencia, han traído Cruzcampo. Me ha faltado tiempo para pedir una con unas aceitunas. Carísima la broma. Y viene esto a cuento porque, según dicen los medios de comunicación en España, el agua embotellada en Tokio está "agotada". Simplemente, mentira. La gente acapara el agua cada vez que es repuesta en supermercados, máquinas de bebidas, etc. Pero es que máquinas de bebidas hay millones, repartidas cada veinte metros o menos por todo Tokio. Si no hay en una, la compras en la otra. Y si no, te esperas.
Sé que -visto muy a la ligera- en un país con el grado de desarrollo que puede tener Japón, parece que no es normal que haya desabastecimiento de agua embotellada. Pero eso es lo que realmene hay, problemas en el abastecimiento. En la reposición que dice la gente de la hostelería. No se ha agotado, es más, si no fuera este país como es, seguramente el problema del agua sería real, estaría agotada.
Mirad que vengo de Manila de disfrutar de la San Miguel que allí es la reina de las cervezas y a un precio insuperable, pero esto de encontrar Cruzcampo en Japón me produce siempre una sorpresa que me hace pedirla sin posibilidad de resistencia. Como la que os pongo en la foto que está hecha hace un mes y pico en el restaurante Arbequina de Kurume en Kyushu, donde un sábado "amediodía" me topé con la cruzcampo (podéis echarle un vistazo al menú que, aunque parezca mentira, incluye una especie de boquerones en vinagre).
De tal forma que uno -sin hacer mucho caso de lo que cuentan otros- se toma la cruzcampo con las aceitunas (y un relleno de sardina, unas gambas salteadas y una parrillada de verduras) porque, queriendo como quiere disfrutar de una cena como Dios manda, se regocija pensando que además obtiene un buen complemento de hidratación. Para eso era viernes.
sábado, 19 de marzo de 2011
Gris terremoto

No quiero parecer masoquista, porque no lo soy. Pero, aunque estoy en Manila desconectando de los cuatro días de tensión vividos, sólo -sigo poniendo la tilde- quiero comentaros que para mí existe un nuevo nombre de color. Es el que quiero llamar como color "gris terremoto". Ese era el color del 11 de marzo pasado a las tres menos cuarto de la tarde en Tokio. Entre plomo y ceniza. Ese color y el ruido de los edificios crujiendo son las cosas que se me han quedado para mis adentros y que no se van ni en esta desconexión manileña. A ver si escribiendo aquí se me pasa, jeje.
Por lo demás, lo único que puedo hacer es daros las gracias por vuestros cariñosos mensajes, aunque es verdad que, mientras que duré en Tokio, supusieron un presión como nunca antes había sentido. Entre todos me empujasteis a salir de Japón. No sé si era la mejor decisión, pero esta es la que tomé.
Os dejo con una representación del "gris terremoto", aunque no era este gris, era diferente...
martes, 15 de marzo de 2011
Los niños jugando en Tokio
Voy a escribir solo unas pocas líneas porque están siendo días muy tensos y estoy cansado. Quiero comentar que hay problemas de transporte y de cortes de electricidad (por zonas) y esto hace que la vida no pueda volver a la rutina diaria. Nos piden que ahorremos energía y, dicho y hecho, hoy hemos trabajado con la mitad de la iluminación que usamos normalmente y la mitad de la calefacción. Lo bueno es que, no hemos sido solo nosotros, estoy seguro de que está todo Japón ahorrando energía, todos a una. Imagináos la cantidad de ahorro que puede suponer que domésticamente todos recorten un 30, 40 o 50% el consumo. Por lo demás, todo está un poco a la espera de los acontecimientos. Tokio está muy tranquilo, todos los días parecen domingo, jeje. Pero hay actividad y como muestra de ello os dejo con la foto que he hecho esta mañana -al pasar hacia mi trabajo- a los mismos niños que os ponía en la entrada anterior con su protección antiterremotos. Hoy estaban jugando en el mismo patio de la escuela... Normal, ¿no?
sábado, 12 de marzo de 2011
Terremoto en Japón

Lo primero es agradecer a todos los mensajes, correos, comentarios, llamadas telefónicas, etc que habéis hecho dando ánimos. No quiero escribir ningun comentario sobre cómo lo hemos vivido porque, a pesar de que ayer me tomé las cosas con filosofía, hoy veo que el tema es muy serio y ha habido muchas víctimas. El suelo parecía la cubierta de un barco y no por hidrosismo o hidroseísmo, sino por un potente movimiento sísmico. Sólo decir que estoy bien y que, aunque todavía se suceden las réplicas, todo se va normalizando y, para no acabar tan serio, que ya están colocados los libros en la biblioteca.
Os dejo con una foto de la escuela cercana a mi trabajo y centro de refugio del barrio, a los pocos minutos del terremoto. Podéis ver a los niños perfectamente protegidos para esta emergencia.
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