
Quiapo es una de las iglesias donde los manileños acuden con más fervor a pedir y a agradecer favores. En esta basílica menor está el Nazareno o el Cristo Negro de Quiapo por el que las gentes de Manila sienten un especial cariño. Hay toda una tradición de cristos negros (e.g. el Gran Poder en Sevilla) y vírgenes negras (e.g. Guadalupe en Extremadura, Montserrat en Cataluña) en España y en Iberoamérica. Pues quizás el Cristo de Quipao es el más reverenciado de Filipinas. Esta talla mejicana llegó en un galeón a Filipinas en 1606. Su procesión el 9 de enero congrega a una muchedumbre que acompaña la "carrosa". Los fieles entregan un pañuelo a los que van en la carroza para que con él toquen al Cristo y se lo devuelvan. Este año parece ser que se han congregado casi dos millones de personas en la procesión y ha habido dos personas muertas (un infarto y un aplastamieto por una carroza) y trescientos atendidos por los servicios médicos. Poco es.
Hoy he estado en la iglesia de Quiapo. Eran alrededor de las cinco de la tarde y la inmensa nave estaba casi llena y la plazas y calles adyacentes estaban tan concurridas como siempre. He encendido tres velas rosas que es el color, según la tradición, para pedir por una buena salud (hay velas con otros colores para el dinero, el trabajo, el amor, etc). Así que encomendado queda al Nazareno Negro de Quiapo que cuide de la salud de todos los blogueros, jeje. Os dejo con una foto de una de las calles que rodean la basílica y que forman este barrio tan popular el cual es visita obligada para cualquiera que venga por Manila.



