martes, 7 de septiembre de 2010

Se acabó


Bueno, pues esto se acabó. Se acabó el trabajo en Manila y dentro de unas horas salgo para inciar el trabajo en Tokio. Han sido días muy intensos, de despedidas que agradezco en el alma, de nerviosismo y hasta de alguna lágrima. Es duro dejar un sitio donde has hecho amistades, donde has construido un segundo hogar, donde has llegado a sentirte como pez en el agua. A pesar de llevar tiempo alejado de mi tierra, Badajoz está siempre ahí y siempre volveré allí. Manila queda aquí para siempre, pero dentro de una incógnita. Citando a Rizal digo "adiós dulce extranjera, mi amiga, mi alegría".
Y ahora tomo con mucha ilusión impulso para intentar hacerlo lo mejor posible en un país que se me presenta como todo un mundo. Un lengua que quiero acariciar (porque llegar a hablarla lo veo difícil, jeje). Nuevas amistades, nuevas calles, nuevas situaciones, en fin todo un reto. Trataré de daros cumplida cuenta de lo que Manolo Pérez vea por Japón. Ya tengo decidido el nuevo subtítulo de este blog. Pero eso ya lo descubriréis en la primera entrada "japonesa". Y por supuesto, con esta fotografía de la JAL que me lleva a Tokio, despedida en filipino 'Ingat po kayo palagi'.

9 comentarios:

mary carmen dijo...

Mucha suerte en tu nuevo destino, esperamos que cuando estés instalado nos cuentes con todo detalle tus vivencias niponas.
Buen viaje.
un beso
mary carmen

Manolo Pérez dijo...

Muchas gracias Mary Carmen, ya estoy en los japones dispuesto a la lucha, jeje.

Biblioteca Octavio Paz dijo...

Mucha suerte Manolo y que disfrutes de tu nuevo destino ;)
Paz desde París

Anónimo dijo...

Toda la suerte del mundo y mucha energía positiva. Un abrazo. María José.

Manolo Pérez dijo...

Muchas gracias Paz. Creo que e 2011 toca reunión (aunque con la crisis...). Es decir, nos vemos más o menos pronto.
Mª José, muchas gracias por esas energías positivas.

joaquin dijo...

Hola a todos! Un abrazo y mucha suerte en Japón.Es evidente la profunda huella que Filipinas deja en tu corazón se nota que lo has vivido con entrega.Saludos desde el Mediterraneo,

Manolo Pérez dijo...

Joaquín, Muchas gracias por tu comentario. Efectivamente, la huella es bien profunda. Ahora toca empezar de nuevo...

Blas F. Tomé dijo...

Todo un placer haberte seguido por Filipinas, un país que cuando fuí me encantó. Sobre todo el norte de la isla de Luzón y la isla de Palawan.
Suerte en tu nuevo destino y un abrazo.

Manolo Pérez dijo...

Blas, Filipinas sigue estando ahí para cuando quieras volver a visitarla. ¿Sabes?, al final me he ido sin conocer si el Norte de Luzón ni Palawan. Pero ya los visitaré...